El vicepresidente del Gobierno de Canarias, Manuel Domínguez, ha compartido detalles sobre su estrecha conexión con Venezuela, su país natal. "El único plato que sé cocinar es la arepa", afirmó, subrayando la huella que el país sudamericano ha dejado en su identidad y su historia familiar.
Nacido en Caracas, Domínguez vivió en Venezuela hasta los siete años. Sus recuerdos más vívidos de esa etapa se centran en Maracaibo, el entorno donde residía y, especialmente, la zona donde su padre regentaba una pescadería. Sus padres, originarios de La Orotava, emigraron a Venezuela en la década de los 60 en busca de oportunidades.
“"El país te llama, es el país que te vio nacer y, por lo tanto, cuando uno ve imágenes como las que veía en los telediarios, la verdad es que se te encoge el corazón."
A pesar de no haber regresado desde 2007, tras experimentar inconvenientes en el aeropuerto con su pasaporte español, Domínguez mantiene contacto con su familia en Venezuela. Expresó su preocupación por la situación del país, especialmente tras los recientes terremotos, y relató cómo sus familiares le describían el impacto de los sismos desde su ubicación.
Las costumbres venezolanas, particularmente las gastronómicas, siguen muy presentes en su hogar. Además de la arepa, en su mesa familiar se disfrutan platos como el pabellón criollo, las hallacas en diciembre o el tequeño. Incluso su madre conserva expresiones típicas, como el saludo "¿Aló?", manteniendo vivo un vínculo que perdura a pesar del tiempo y la distancia.




